martes, 19 de enero de 2010

Consuelo Suncín

Sin duda alguna, una de mis salvadoreñas favoritas, su espíritu alegre, entusiasta y lleno de vida enamoró a muchos pero su camino estaba delineado desde pequeña por sus propias metas y deseos. Un ejemplo de lo que podemos llegar a ser con un poco de fe, mucha seguridad y sobre todo perseverancia. 

Nombre: Consuelo Suncín-Sandoval Zeceña.
Nacimiento: Armenia, El Salvador, 10 de Abril de 1901.
Fallecimiento: Francia, 28 de Mayo de 1979.

Nació en Armenia, un pequeño pueblo de Sonsonate en El Salvador, el 10 de Abril de 1901, en una familia de ricos aristócratas y terratenientes, dueños de una plantación de café. Su padre, un respetado militar salvadoreño: el coronel Don Félix Suncíni y su madre Doña Ercilia Sandoval Zeceña. Quienes tuvieron tres hijas: Ana Dolores, Consuelo y Amanda. 

Contemporanea de Claudia Lars, sus ansias de conocer el mundo la llevan por un maravilloso viaje en el que anhela cumplir sus sueños: "…quiero conocer otros países y estudiar con la seriedad que estudian los hombres ¡Deseo convertirme en una mujer con alguna profesión que ayude a los demás! …"

Estudió en el extranjero, en San Francisco, en la Ciudad de México y en Francia. Llegó a San Francisco con 19 años y una beca para estudiar inglés. Allí conoció al que sería su primer marido, Ricardo Cárdenas, obteniendo el permiso oficial un 15 de mayo de 1922, en la ciudad de San Francisco, del Estado de California, con el que se casó nada más al cumplir la mayoría de edad, hasta hace poco se mencionaba que se había casado con un militar, lo cual no es cierto - esto probablemente resultado de la capacidad imaginativa de Consuelo, por tratar de salir adelante en su vida - pero el joven Ricardo, de tez blanca y de padres de nacionalidad mexicana, trabajaba como dependiente en un almacén de pinturas, al tanto que Consuelo vivía en el 562 Maller Street, habiendo sido oficiada la ceremonia por el Juez de la Corte Superior de California para esa época. R. Cárdenas, murió a los pocos meses en un accidente de ferrocarril. Viuda y con 22 años se fue a México, donde inició estudios de Derecho, aunque los abandonó pronto cambiándolos por los de Periodismo. 

En 1927, durante su estancia en Francia, Consuelo contrae nuevamente matrimonio, pero su esposo Enrique Gómez Carrillo, diplomático guatemalteco, escritor y periodista, muere once meses después de la boda a causa de un derrame cerebral. Consuelo que se encontraba nuevamente viuda y dueña de una gran fortuna tomó residencia en Buenos Aires, Argentina.

En 1931, fue presentada por un amigo, Benjamin Crémieux, a Antoine de Saint-Exupéry y el flechazo fue inmediato. Consuelo contrajo matrimonio por tercera vez y se trasladó a Francia con su marido. 
Su unión matrimonial, que se alargó durante quince años, fue muy turbulenta, por la profesión de piloto del marido, su gusto por la vida bohemia tras el éxito como artista y escritor y sus incontables amantes. Todo ello los distanció, no sin dejar de tener encuentros esporádicos durante los que vivían momentos de auténtica felicidad. No en vano, la rosa de El Principito es un homenaje de Saint-Exupéry a su esposa. Su infidelidad y dudas acerca del matrimonio son simbolizadas por el campo de flores que se encuentra el pequeño príncipe en la Tierra. Sin embargo, es el zorro el que le dice que su rosa es especial, porque es a ella a la que realmente quiere. Las referencias en el cuento infantil de Antoine de Saint-Exupéry a su esposa son más cariñosas que cualquier otro ensayo. A pesar de tener un matrimonio 'sinigual', Antoine guardó a Consuelo cerca de su corazón. Ella es un personaje importante en El Principito como su "flor", que "creció" en su planeta y que él protege bajo una campana de cristal.

Consuelo murió en Francia en 1979 y es enterrada en el cementerio de Père-Lachaise en París junto a los restos de su segundo marido Enrique Gómez Carrillo. Legó todos sus bienes y derechos a su jardinero. 
Durante la primera y segunda guerra mundial, el escritor colombiano, Germán Arciniegas, relató que cada uno habló sobre Consuelo como un volcán pequeño de El Salvador que vertió sus llamas en las azoteas de París y que «ella estaba siempre presente en cada una de las historias de su primer marido Enrique Gómez Carrillo y su segundo marido, Antoine de Saint-Exupéry.

"Recuerdo los ojos de mi esposa otra vez. Nunca veré cualquier cosa más aparte de esos ojos. Ellos preguntan." Antoine de Saint Exupéry, Terre des Hommes, 1939.

La esposa de Saint Exupéry aparece en un relato corto llamado Los Tres Deseos del libro Tierra de Infancia de Claudia Lars, amiga de la infancia de Consuelo Suncín. Cuando se conocieron en Sonsonate, tres niñas expresan sus deseos para cuando sean mayores y Consuelo Suncín dice que será una reina de un país lejano.

Fuente:
(1) http://es.wikipedia.org/wiki/Consuelo_de_Saint-Exupéry
(2) http://www.consuelo-de-saint-exupery.com/

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